Documento sin título

http://www.facebook.com/

 

[México] Elecciones 2017, la ausencia de civilidad democrática

En México todos los años son electorales y 2017 no es la excepción. El 4 de junio cuatro entidades federativas tuvieron elecciones; si bien fue una elección pequeña, estaban en juego 3 gubernaturas, 55 diputaciones locales y 270 ayuntamientos estuvieron en posibilidad de votar 19.8 millones de personas, equivalente al 23% del listado nominal de electores a nivel nacional. Para el día de la elección se instalaron 34,073 centros de votación en los cuales participaron 136,300 personas como funcionarios de casilla. Las elecciones de este año en México costaron 4 mil 29 millones de pesos (equivalente a 223 millones de dólares, aproximadamente).i

La importancia del proceso electoral no fue menor. Dos de las entidades federativas que contaron con la posibilidad de votar para elegir nuevo gobernador nunca han tenido alternancia, durante más de 90 años han sido gobernadas por el mismo partido político (Coahuila y Estado de México). Una de ellas es la más importante del país, tanto en población como a nivel económico –el Estado de México representa el 9.5% del PIB nacional– además de ser el lugar de origen del actual presidente mexicano.

En Coahuila y el Estado de México los resultados electorales fueron realmente cerrados, el margen de victoria fue de menos del 3%, aunque el partido gobernante mantuvo el poder. En Nayarit y Veracruz la alternancia fue la constante, como ha venido ocurriendo desde hace casi tres décadas en distintas regiones del país.

Los procesos electorales no han concluido. En México, como ya es costumbre, después de la jornada electoral vienen las masivas impugnaciones que presentan los partidos políticos en contra de los resultados electorales y la validez de las elecciones.

Bajo este contexto, las elecciones que se llevan a cabo en el país son un claro ejemplo de cómo a pesar de la gran cantidad de reglas electorales existentes, las robustas instituciones federales y locales que se han creado y los miles de millones de pesos invertidos en organizar elecciones y financiar a los partidos políticos, la desconfianza hacia lo electoral y el descontento con la democracia ha incrementado.

Parece que ya es habitual en México que, a pesar del trabajo que desempeñan las autoridades electorales, el cual si bien no es perfecto sí es muy aceptable, los actores políticos –partidos, candidatos y gobierno– se esfuerzan por empañar la calidad de nuestras elecciones. Tan sólo enumero algunas de las acciones y actitudes de permearon durante los procesos electorales de 2017:

  • La descarada intervención del gobierno federal en los comicios, esto a través del uso de programas sociales a cambio del voto a favor del partido en el gobierno: un verdadero escándalo en cualquier democracia.

  • La intervención de funcionarios públicos para favorecer candidatos o campañas en particular, a pesar de que la Constitución mexicana prohíbe el uso de recursos públicos con fines electorales, ya que representa un delito electoral.

  • El gasto desmedido en las campañas electorales, muy por encima de los límites legales. A pesar de que se cuenta con un modelo de financiamiento público generoso, el gasto electoral es excesivo: el manejo de recursos en efectivo hace casi imposible tener control real sobre el gasto en las campañas.

  • Las quejas e impugnaciones fueron una constante dentro de los procesos electorales, la mayoría con la finalidad de generar un impacto mediático y casi todas sin sustento probatorio alguno.

  • Previo a conocer resultados oficiales emitidos por la autoridad electoral, dos o más candidatos que aspiran a un mismo cargo de elección popular se declaran ganadores de la elección.

  • Tanto partidos políticos como candidatos al ver la derrota electoral como algo inevitable, optan por culpar y descalificar a la autoridad electoral, cuestión que no ocurre en los lugares en donde ganan la elección.

Las elecciones de 2017 dejan muchas preocupaciones de cara al histórico proceso electoral que viene en 2018 y que incluye la renovación de la Presidencia de la República. Si bien la actuación de las autoridades electorales tiene mucho por mejorar, lo que realmente debe preocupar es la actitud de los actores políticos, pues su sentido de la civilidad democrática parece ausente, están acostumbrados a actuar en ausencia de valores democráticos y anteponer la trampa, la extorsión, la corrupción, la irresponsabilidad. Y, ante todo eso, no existen reglas del juego que sean suficientes.

i Consultar Reporte Electoral Integralia 2017 http://integralia.com.mx/publicaciones-integralia.php

The following two tabs change content below.
Especialista en temas electorales

Aun no hay comentarios. Sé el primero.!

Deje un comentario

 

— required *

— required *