Baja asistencia a las urnas, falta de condiciones materiales y represión de fuerzas de seguridad, son algunos de los problemas denunciados por los observadores.

Tres organizaciones independientes cubanas vinculadas a la observación de procesos electoralesemitieron una declaración conjunta para denunciar una serie de irregularidades detectadas durante las ‘elecciones’ generales del pasado domingo 26 de marzo.

DIARIO DE CUBA tuvo acceso al documento firmado en La Habana el 31 de marzo de 2023 por Marthadela Tamayo González (Observadores de Derechos Electorales), Zelandia de la Caridad Pérez Abreu (Comisión Cubana de Defensa Electoral), y María Mercedes Benítez Rodríguez (Ciudadanos Observadores de Procesos Electorales).

Dichas organizaciones avalan su criterio en la «amplia experiencia en el monitoreo de elecciones en un contexto sumamente restringido como el cubano». En los últimos ‘comicios’ convocados por el régimen, estas entidades desplegaron «un operativo para documentar las incidencias más relevantes del proceso».

El 26 de marzo, según esta declaración, se notó que «las mesas electorales estaban constituidas principalmente por autoridades con promedio de edad de 45 a 59 años, indicando la poca participación de jóvenes en esas posiciones».

Las organizaciones observadoras señalaron que «en más de la mitad de los colegios electorales no fue posible identificar la cantidad de electores habilitados para votar. Los observadores reportaron que en los colegios visitados hubo casos en los que estaban los datos, pero que no eran correctos, o que no tenían una letra legible o, incluso, que contenían a electores ajenos a la circunscripción electoral».

«Los electores se tomaron en general entre cinco y seis minutos en las cabinas de votación, indicando posibles dificultades a la hora de efectuar su voto —continúa la declaración—. Los centros no contaban con adecuadas instalaciones que fueran capaces de garantizar la accesibilidad de personas con algún tipo de movilidad reducida. Eso pasó aproximadamente en el 65% de los centros visitados.»

El texto llamó la atención sobre la posible emisión de varios votos por una misma persona: «En el 64% de los centros visitados se le permitió votar a personas que no estaban inscritas en el registro electoral. Esto es especialmente preocupante sobre todo porque no hay información sobre el mecanismo para cruzar las listas de electores y garantizar el principio de un elector–un voto. Es decir, que no hay garantías de que las mismas personas no hayan votado en múltiples centros de votación».

En la labor que realizaron, los observadores sufrieron «restricciones a la tarea de monitoreo ciudadano en casi la mitad de los centros observados, incluso, con fuerte presencia de las fuerzas de seguridad, que limitaron el acceso a esos espacios por parte de los observadores».

«También se registraron detenciones a personas que querían participar en la observación electoral —denuncia la declaración—. Incluso se hizo uso de la fuerza contra una observadora, que no solo fue detenida sino también golpeada. Otros casos de presunto uso de la violencia, de amenazas y detenciones arbitrarias están siendo verificados y contrastados por nuestras organizaciones.»

Otro aspecto escrutado fue el nivel de participación: «Preliminarmente, el flujo de votantes durante la primera hora observada fue aproximadamente de entre diez y 20 personas por centro de votación. En algunos centros durante la primera hora el número fue incluso más bajo, lo que contrasta con la cifra de participación del 75,92% anunciada».

La extensión del horario de apertura de los colegios electorales también fue cuestionada por estas organizaciones. Estas concluyeron que el por ciento de abstención fue mucho mayor que el anunciado por el Gobierno cubano (25%), y reiteraron que «se ponen a disposición de acompañar a la ciudadanía» durante una eventual auditoría que pudieran realizar al proceso electoral del pasado domingo.

«Estamos listos también para recibir el acompañamiento de organizaciones internacionales expertas, en los límites del respeto a nuestra soberanía», concluí la declaración.

DIARIO DE CUBA comprobó, matemáticamente, que era prácticamente imposible que las cifras de las ‘elecciones’ ofrecidas por el régimen cubano fuesen reales.

Nota extraída de diariodecuba